Fisioterapia Respiratoria en Patologías Pulmonares.

Como fisioterapeuta voy a explicar cómo funciona esta rama apasionante de la Fisioterapia con un ejemplo real. Hace no mucho un paciente me dijo que su Médico de familia le había recomendado dejar de hacer rehabilitación respiratoria por que tenía muchos frentes abiertos; una mudanza, cirugías cercanas y otro tipo de rehabilitación traumatológica.

Mi adorable paciente de 80 años con un EPOC me pidió consejo.

Yo le di el siguiente: “Tu sabes que si que puedes vivir con tu dolor en la espalda, convivirás con el dolor pero podrás moverte.

En cambio si dejas de hacer Fisioterapia Respiratoria pasará lo siguiente: Tu recuperación de la intervención será más lenta, cada vez te costará más respirar y tu capacidad de movimiento se verá mermada por que te fatigarás mucho antes, no podrás volver a hablar con tus hermanas por teléfono como ahora (cosa que hemos conseguido gracias a las semanas intensivas de terapia respiratoria).

En fin la decisión es tuya, no de tu Doctor ni mucho menos mía. Pero tu calidad de vida decaerá de forma rotunda…”

El sistema Respiratorio está completamente unido al buen manejo del cuerpo. Los pulmones mandan oxígeno a todas partes, y,  no menos importante, recogen el desecho gaseoso de todos los tejidos del cuerpo evitando nuestro envenenamiento.

Una buena salud respiratoria es fundamental para la supervivencia.

La Fisioterapia Respiratoria exige especialización por parte del Fisioterapeuta.
Exige conocimiento de las diferentes patologías respiratorias y de las variadas complicaciones derivadas de otro tipo de enfermedades como pueden ser las cardiacas o, simplemente, recuperaciones postquirúrgicas.

Enfermedades degenerativas y no curables como pueden ser los enfisemas de pulmón o los EPOC son tratadas con esta rama de la Fisioterapia. Nosotros, los terapeutas físicos, no podemos curarlas ni mucho menos, pero damos algo a nuestros pacientes que vale su peso en oro: Calidad de vida. Les volvemos a enseñar a respirar lo mejor posible y a tener más resistencia en sus actividades diarias como puede ser caminar en su día a día.

La calidad de vida de este tipo de pacientes se ve mermada en puntos en los que las personas sanas no se percatan por ejemplo:

La fatiga a la hora de mantener una buena conversación o incluso hablar en público.

La resistencia cardio-pulmonar a la hora de dar paseos o simplemente de ir a hacer turismo por una ciudad que no conocían. No sentir que se ahogan cuando intiman con su pareja.

Son cosas simples que se consiguen con este tipo de técnicas. Pero sobre todo en lo que nos fijamos los terapeutas son los resultados objetivos. La vuelta al Neumólogo y que tras una espirometría los resultados sean mejores que antes de comenzar la terapia es algo claro.

Los mismos pacientes van reconociendo señales en su cuerpo que indican mejora en los síntomas.

Lo mejor es que el paciente se ponga en manos de profesionales que amemos la Fisioterapia y que la meta siempre sea la mejora de los síntomas.

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